Iniciamos nuevo curso y el Club de Lectura de la UAL ya tiene preparadas sus actividades. Como cada año el objetivo del Club es crear un espacio participativo de reunión que alimente el debate sobre la lectura literaria porque creemos que es fundamental para la formación humanística y personal de los alumnos, independientemente del campo de estudio de cada uno.
En el Club de Lectura de la UAL hablamos de libros, reflexionamos sobre lo que nos sugieren y compartimos opiniones de manera libre y respetuosa a través de la lectura literaria.
Durante este curso 2018/2019 las lecturas propuestas serán las siguientes:
OCTUBRE: Antonio Orejudo: Los cinco y yo (visita del escritor para inaugurar el curso)
NOVIEMBRE: Cristina Fernández Cubas: La habitación de nona.
ENERO: Lectura de clásico. Italo Calvino: Si una noche de invierno un viajero.
MARZO: Se podrá elegir entre Milan Kundera (El libro de los amores ridículos o La vida está en otra parte) o Rafael Reig (Para morir iguales o Todo está perdonado)
ABRIL: Alice Munro: Demasiada felicidad. (cuentos)
MAYO: Marta Sanz: Un buen detective no se casa jamás. (Visita de la escritora para cerrar el curso)
Nuestra primera reunión será el miércoles 17 de octubre, a las 13:00 h. o a las 16:00h. Te esperamos en el Hall de la Biblioteca Nicolás Salmerón
La fecha y la hora propuesta se podrán modificar en función de las necesidades y peticiones de los miembros del club. Se intentará contar con la visita de los escritores propuestos, especialmente para la inauguración y el cierre del curso.
miércoles, 10 de octubre de 2018
miércoles, 29 de noviembre de 2017
Comedia infantil, Henning Mankell
Ya está disponible la próxima lectura del club y tendremos reunión pasadas las navidades.
Esperamos que disfrutéis de la lectura del gran escritor de la novela negra sueca, aunque en Comedia infantil encontraréis a otro Mankell...
En una ciudad portuaria africana, un hombre solitario contempla el panorama nocturno desde el tejado de un teatro. A sus pies, en un sucio colchón, yace moribundo un niño escuálido y maltrecho al que ha recogido herido y ha llevado hasta allí. Nelio, niño de la calle y profeta, posee a los diez años la sensatez y la sabiduría de un anciano. ¿Quién es este niño en realidad? ¿Quién le disparó a bocajarro sobre aquel escenario desierto? ¿Y por qué lo hizo? Durante nueve noches de agonía, Nelio relata la historia de su vida al hombre que lo atiende, consciente de que morirá cuando acabe su narración. Es una historia estremecedora y fascinante, que comienza el día en que Nelio llega a la ciudad huyendo de una tremenda catástrofe. Su relato nos conduce por los entresijos de un paisaje de belleza, barbarie y rebeldía. En su conciencia de niño cobra vida una imagen de nuestro tiempo que permanecerá indeleble para nosotros.
miércoles, 25 de octubre de 2017
Campos de Níjar, Juan Goytisolo
A finales de los años cincuenta, la región de Níjar en Almería era una de las más pobres de España. Las explotaciones mineras en manos de compañías españolas o extranjeras no habían dejado ningún poso de desarrollo económico ni social, la agricultura seguía anclada en técnicas pretéritas, la artesanía malvivía escasa de mercados y el turismo no había descubierto aún la extraordinaria belleza de la región.
Juan Goytisolo viajó a los pueblos de los alrededores de Níjar y el Cabo de Gata para narrar con técnica novelística sus encuentros con un paisaje de soledades ásperas y sus habitantes, que se debatían entre la búsqueda de la supervivencia diaria y el sueño imposible de la emigración, bajo la omnipresente vigilancia de la guardia civil franquista.
El resultado es un libro magistral que revive lo que era el sur de España no hace tantos años, a la vez que denuncia lo que desgraciadamente no deja de repetirse bajo nuevos ropajes. Como dice el narrador en un pasaje del libro, 'son las minorías selectas, no el pueblo, quienes suelen echar el dinero por la ventana, y hay muchas maneras de echarlo. El pueblo no tiene más remedio que resignarse, y aun cuando secunde alegremente sus delirios, el hombre de buena fe sabe distinguir, más allá de la anécdota, quiénes son las víctimas y quiénes los culpables'.
A finales...
miércoles, 3 de mayo de 2017
La rosa ilimitada, de Carlos Maleno
Con la visita de Carlos Maleno se dio por concluido el Club de Lectura de la UAL del curso 2016-2017.
Carlos Maleno nos visitó el 26 de abril en el Club de Lectura de la UAL para charlar sobre su última novela La rosa ilimitada (2015). Una novela verdaderamente compleja para ser leída en un club de lectura, sin embargo, los miembros del Club de Lectura de la UAL se han enfrentado a este reto de manera placentera, buceando y conectado las referencias bolañescas con la historia cruda y violenta que Maleno nos presenta en su novela.

Desde el principio, un lector ávido sabrá que el sugerente título, La rosa ilimitada, es también el título de una de las novelas escritas por Benno von Archimvoldi, a su vez protagonista de la novela 2666 de Roberto Bolaño. Y un lector ávido que hojea el índice, sus títulos y su estructura, antes de comenzar con la lectura, podrá preludiar también el escenario y la atmósfera de la novela de Maleno. El desierto de Bolaño y la mirada crítica y apocalíptica de Houellebecq se cruzan para crear una obra totalmente original: el horror del sórdido desierto de Almería a través de un lenguaje poético que te atrapa como una melodía infernal en una realidad pesimista y onírica… ¿Puede tanta belleza contar el horror? Maleno desde luego no solo lo consigue, sino que, como dice en uno de sus epígrafes, llega a un punto donde ya no hay retorno. Ese es el puto que alcanza el lector, un lector que no puede dejar de leer y, al mismo tiempo, es capaz de sentir el sufrimiento, la desesperación y el horror de la especie humana. Un lector atrapado por la belleza del lenguaje y el horror de lo que somos; el horror de lo que hacemos… pero, paradójicamente, es un horror que tenemos ante nuestros ojos y no somos capaces de ver en la cotidianidad de nuestra rutinaria (y miserable) vida. Es necesario leer la novela de Maleno para despertar. Su música, de belleza y de muerte, es una bofetada en toda el alma que no te dejará indiferente porque, entre otros aciertos, la novela no tiene respuestas ante la oscuridad. Solo plantea las preguntas. El narrador distante, frío y sobre todo sincero, no juzga nunca a sus personajes, todo el peso del juicio recae sobre el lector. ¿Puede salvarnos la literatura? Es el lector quien debe responder a ello… claro, una vez que ha conseguido terminar la novela y pasar al otro lado de la frontera.
El autor
Carlos Maleno nació el 4 de octubre del 1977 en Almería. Reside en Almerimar. Realizó sus estudios entre Murcia y Madrid. Aparee en el libro de relatos de varios autores El fin del proceso. Publicó su primera novela, Mar de Irlanda, en 2014 cosechando un notable interés en la crítica. El escritor Enrique Vila-Matas alabó la originalidad y la seductora prosa de su obra. La rosa ilimitada es su última novela. Ambas serán traducidas y publicadas próximamente en EE. UU.
Raquel Fernández Cobo
Coordinadora del Club de lectura de la UAL
lunes, 6 de marzo de 2017
El camino de ida, de Ricardo Piglia
Este mes de septiembre ha sido publicada la última novela del
escritor argentino Ricardo Piglia, El camino de ida, y, con ello, el
autor rompe con la ansiada espera a la que tiene acostumbrada a sus
lectores respecto al intervalo de tiempo que separa las publicaciones
de sus obras. Recordemos que su primera novela, Respiración
artificial, fue publicada en 1980, seguida de La ciudad ausente
(1992), publicada doce años después. Lo mismo sucede entre Plata
quemada, publicada en 1997, y Blanco nocturno (2010), publicada
trece años después. Es por ello por lo que esta última novela ha sido
toda una sorpresa tanto para en el panorama editorial actual como para
toda esa nómina de lectores que arrastra el novelista argentino.
Esta novela tiene datos especialmente autobiográficos, notas que
ya conocíamos de antemano por su ensayo Formas breves como, por
ejemplo, su estancia en el Hotel Almagro en la que declaraba que
“vivía dos vidas en dos ciudades como si fuera dos personas
diferentes” (2000: 9), o su viaje a la Universidad, sobre el que
afirmaba que vivía en un mundo escindido donde también había otros
que estaban metidos en un mundo escindido (2000: 11). Precisamente
eso es lo que Piglia se propone hacer en esta novela: relatar historias
en las que cada personaje tiene su propia historia secreta y trata de
investigar algo, de forma que la investigación alcanza todos los
niveles del texto.
Emilio Renzi, común personaje de sus novelas y álter ego del
escritor, contrata a un detective, Parker, para que le ayude a conocer la
verdad sobre la misteriosa muerte de su compañera de Universidad y
amante, Ida Brown, la cual parece representar la imagen de la
militante argentina de los años setenta. La única pista que Renzi puede
seguir para desvelar la clave de la muerte de su compañera será el
libro anotado de Conrad que la misma Ida parece dejarle
intencionadamente. El libro será un objeto importante para el
desarrollo de la obra, porque nos dice que Renzi, aunque no es un
policía, está ahí, como el detective, para interpretar algo que ha
sucedido y donde el detective no puede llegar (me refiero al hecho
literario). Solo el profesor de literatura puede desvelar la clave. “Un
libro en sí mismo no significa nada. Hace falta un lector capaz de
establecer un nexo y responder el contexto” (281), dice Renzi hacia el
final de la novela. Solo el profesor de literatura, el lector atento, es
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capaz de descifrar ese lenguaje y adentrarse en un ejercicio invisible,
en una guerra secreta. Es el lenguaje de las metáforas, el lenguaje de
los mundos posibles.
De este modo, a través de su relación con el lenguaje, como
ocurre en Blanco nocturno, Respiración artificial o La ciudad
ausente, aunque el protagonista, en principio, trata de desvelar un
enigma personal acerca de una mujer con la que ha mantenido
relaciones sentimentales y se siente extrañamente implicado, Renzi se
enfrenta a una combinación de enigmas que lo conducirán a respuestas
de índole social y político. La novela trata de responder cómo ve la
sociedad al sujeto privado, y es aquí donde nos topamos con la figura
del complot: tanto Renzi como Ida Brown están posicionados en la
trama para hacer ver que la ley y la política funcionan mal.
Ya no son posibles los grupos clandestinos de Los siete locos, en
la argentina de los años 20. En EE.UU., la clandestinidad es
imposible, porque, haga lo que haga uno, siempre será filmado,
observado, leerán su correspondencia y vigilarán su cuenta bancaria.
“Ahora hay que empezar otra vez, estamos en la época de los hombres
solos, de las conspiraciones personales, de la acción solitaria” (274).
Y es aquí donde Piglia presenta a Thomas Munk como un héroe
romántico solitario que es capaz de enfrentar durante años, a través de
la acción terrorista, a los malvados de la sociedad.
Munk, que en realidad es Unabomber, leyó el libro de El agente
secreto de Conrad y tomó su personaje como modelo de acción para
atacar a la inteligencia tecnológica del capitalismo criminal,
abandonando su carrera académica y aislándose en el bosque, lejos de
la vida social. Algo realmente quijotesco, inspirarse en la ficción para
actuar en la realidad.
Piglia simboliza en el personaje de Munk a un héroe
norteamericano en sentido pleno: el intelectual que abandona todo y se
instala en el bosque para demostrar que la rebelión es posible pero,
también, este personaje representa mejor que nadie la tensión entre
cultura de masas y alta cultura. Del mismo modo que el cawboy Johny
Guitar aparece leyendo un libro en una escena, Munk es un intelectual
académico y un asesino. De esta manera, Piglia discute a través de la
ficción, del género policial, preguntas tan trascendentales como qué es
un delito, qué es un criminal, y qué es la ley.
Al principio, explica Renzi, se manifestaron estudiantes, poetas,
grupos de gente de toda clase que se sentían identificados con el
terrorista y sentían que debían de rebelarse contra el Sistema. Piglia
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crítica de modo irónico cómo la sociedad se tranquiliza cuando la
justicia recae sobre un único culpable y “demuestra que todo estaría
perfecto si no fuera por algunos desequilibrados” (249). El cambio de
una de las convicciones del género policial radica en que el asesino se
convierte en héroe, aunque, al final, para el Sistema no deje de ser un
asesino y un psicótico. Todos los atentados son indudablemente de
contenido político aunque se diga que los comenten desequilibrados
mentales.
Nina Andropova, la vecina rusa de Renzi, posiblemente
inspirada en la escritora Nina Berbérova, es un personaje central,
porque casi toda la reflexión crítica de la novela pasa por boca de este
personaje, que plantea la noción de complot de un modo explícito y le
da a Renzi las claves necesarias para entender el funcionamiento de lo
social. Además, Nina da cuenta de la importancia de Tolstói en las
discusiones del siglo XX no solo literarias, sino sobre todo políticas,
puesto que, como Hudson, se oponía al capitalismo y fue, según Nina,
el primero en construir una hipótesis contra la violencia
revolucionaria. Así, desvela aspectos de la literatura rusa que en
realidad discute asuntos políticos.
La trama múltiple de la información deliberadamente
distorsionada, las versiones y contraversiones son el lugar denso
donde imaginamos lo que no podemos comprender. Ya no son
los dioses los que deciden el destino, son otras fuerzas que
construyen maquinaciones que definen la fortuna de la vida, mi
querido. Pero no creas que hay un secreto escondido, todo está a
la vista (109).
A diferencia de Blanco nocturno, donde nunca se resuelve el
crimen porque no podemos llegar a la verdad, en El camino de Ida el
crimen se resuelve y la verdad está a la vista. Digamos que Piglia
reflexiona acerca del estado del género policiaco y resuelve la intriga
llevándola a una magnífica conversación final donde nunca se descifra
nada, porque, como en algún momento afirma Munk, los universos
ficcionales son incompletos y nunca podemos llegar a conocer toda la
verdad de la historia.
Renzi y Munk dialogan en una última escena en la que se Munk
expone su breve teoría de los mundos posibles y, con ello, se deja
entrever la similitud entre ambos personajes. Renzi, que vivía varias
vidas moviéndose en secuencias autónomas –su relación con los
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amigos, con la política, con los bares, etc.– estaba llevando a cabo, al
mismo tiempo, la teoría de vida de Munk en la que exponía vivir una
vida familiar, una vida académica, familiar y sexual como series
abiertas de relaciones contradictorias que mantengan relaciones
clandestinas.
“Somos varios”, había dicho. Era una frase ambigua que sólo
podía ser comprendida si uno conocía sus ideas. “Soy de
Chambige, soy Badinguet, soy Prado, soy todos los hombres de
la historia.” No ser nunca uno mismo, cambiar de identidad,
inventarse un pasado.
Ella era así también, estoy seguro, tuve una evidencia, un
pequeño atisbo de su pasión por el secreto, por la vida oculta.
Podía imaginarme perfectamente los viajes de Ida a ciudades
lejanas, los gestos estudiados, los peligros que le hacían
detenerse en la calle con un arma en la cartera y el corazón en la
boca (284-285).
Ricardo Piglia elabora una auténtica teoría de la ficción que, a
través de la reflexión crítica que pone en boca de sus personajes y la
narración, integra una noción de complot que viene gestándose en
cada una de sus novelas, para culminar en El camino de Ida en la idea
de que la verdad, siempre difusa e incompleta, sólo es posible
encontrarla en la conversación y en el diálogo. En definitiva, esta
ficción que Piglia ha denominado paranoica es también una manera
de enseñar al lector cómo leer una novela.
Artículo inicialmente publicado en la revista Castilla. Estudios de literatura
Raquel Fernández Cobo
Artículo inicialmente publicado en la revista Castilla. Estudios de literatura
jueves, 12 de enero de 2017
Miguel Ángel Muñoz visita el Club de Lectura
El último libro de Miguel Ángel Muñoz podemos leerlo como un catálogo del mal donde encontramos varios grados de la violencia que rodea nuestro mundo. Los relatos se mueven entre una violencia explícita (“Intenta decir Rosebud”), pasando por la violencia de los medios de comunicación, hasta llegar a una violencia que está entre nosotros pero que casi no percibimos o hemos naturalizado como, en este caso, la violencia familiar. En ese sentido, la Educación o, mejor aún, las consecuencias que tiene una mala educación, parece el auténtico tema que hacen de los relatos una totalidad cerrada. En “Modos de pasar la tarde”, se muestra claramente algo que sucede todos los días ante nuestros ojos: niños que pasan la tarde consumiendo todo tipo de violencia en el televisor, lo que conduce a la “banalización del mal” en sentido puro. El relato, además, aparece a modo de advertencia, “así es como los educamos y las consecuencias las vas a leer en otro relatos”, parece que nos susurra el autor almeriense. Ante esa escena que presenta “Modos de pasar la tarde”, solo hay dos salidas posibles: ser la víctima de Somos los malvados o el verdugo de Pronto seré bueno. El violento olvida, mientras que la víctima vive con el recuerdo de la rabia y el ansia de venganza. Ambos son culpables, víctima y verdugo, porque, como se dice, “No existe la inocencia”. En ese sentido, Somos los malvados, abre el libro y se presenta como una especie de prólogo, de declaración de intenciones.
La tortura y el terrorismo del IES también aparecen como telón de fondo en relatos que, además, tienen fuertes ecos cinematográficos como “Intenta decir Rosebud”. El terrorismo, maldad por antomasia de nuestro tiempo, domina nuestra televisión y nuestro imaginario infernal desde el 11-S, acontecimiento eminentemente audiovisual que marcó la historia futura de occidente. Así, cuentos como “Los nombres” o “El hombre tranquilo” que se enmarcan en los atentados del 11-M, tal como el autor indica en la nota final.
El desfile de malvados que presenta Miguel Ángel Muñoz es, como ningún otro que hayamos leído o visto, el museo del mal de nuestro tiempo. Muestra como ningún otro la hipocresía velada de nuestra sociedad. Algo que anuncia desde la cita de Charles Simic que abre el primer relato: “Los maltratadores de niños llevaban a su hijito a la iglesia los domingos”. En este sentido, en “Los hijos de Manson” mezcla distintos personajes y distintos modos de violencia donde, desde luego, es Rousseau toda una sorpresa para el lector. La paradoja del hombre bueno: el escritor del Emilio o de la educación nunca educó a sus propios hijos, sino que además los abandonó a su suerte y, sin embargo, ha sido colocado en el altar de los padres de la Ilustración y en la tradición de la novela de formación del ser humano, del bildungsroman.
Nota sobre el autor
Miguel Ángel Muñoz nació en 1970 en Almería. Es autor de los libros de relatos El síndrome Chéjov (2006) y Quédate donde estás (2009), ambos en la editorial Páginas de Espuma, y de la novela El corazón de los caballos (2009), en la editorial Alcalá. Ha sido incluido en las antologías más destacadas del cuento de su generación: Siglo XXI. Los nuevos nombres del cuento español actual (Menoscuarto) y Pequeñas resistencias 5 (Páginas de Espuma). Desde 2006 publica el blog El síndrome Chéjov (www.elsindromechejov.blogspot.com), considerado una referencia en el género del cuento. En 2012 publicó la novela La canción de Brenda Lee (Menoscuarto), que recibió el Premio Sintagma 2012 y el Premio de la Asociación de libreros de Almería.
Ha colaborado en diversas publicaciones como Litoral, Letras libres o Frontera D.
lunes, 9 de enero de 2017
Entre malvados
El próximo miércoles 11 de enero tendremos la oportunidad de conversar con Miguel Ángel Muñoz, autor del libro "Entre malvados".Los miembros del club de lectura han podido disfrutar de este libro de relatos en los que Miguel Ángel Muñoz hace una reflexión sobre el mal y sobre la violencia.
Si quieres saber más sobre Miguel Ángel Muñoz y su obra, puedes ver una selección de webs en esta colección
¡Nos vemos el miércoles!
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